Habría que replantearse el oso de peluche gigante como regalo a ciertas edades, que digo a ciertas edades, ¡a cualquier edad! Hay una extraña rumorología de que cuanto más grande es el oso mejor. Regalar un oso gigante a un niño es horrible porque no pueden manejar a ese oso. Pero queridas parejas que os regaláis osos, ¿os odiáis en secreto pero no estáis preparados para acabar con vuestra relación? ¿Qué hace uno con un oso gigante en casa? Debe de ser como vivir con alguien que no habla ni se mueve pero que siempre esta estorbando. En fin, meditadlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario